viernes, 14 de abril de 2017

Reparad en vuestra dignidad, queridos sacerdotes. Bibliografía 13/04/2017 de FOPSME. P. Claudio Bert

“Escuchad, hermanos míos. Si la bienaventurada Virgen es tan honrada, como es justo, por lo que llevó en su santísimo seno; si el bienaventurado Bautista tembló de alegría y no osó tocar la santa cabeza del Señor; si es venerado el sepulcro en el cual Él yació por algún tiempo; ¡cuán santo, justo, y digno debe ser el que toma en sus manos, recibe en el corazón y en la boca, y ofrece a los otros para que lo coman, a Aquél que ya no muere, sino que es eternamente vencedor y glorificado, y al Cual los ángeles desean volver la mirada! Reparad en vuestra dignidad, hermanos sacerdotes, y sed santos porque Él es santo. Y como el Señor Dios os ha honrado sobre todos los hombres al confiaros este ministerio, así vosotros amadlo, reverenciadlo y honradlo más que todos los otros hombres. Grande miseria sería, y miserable mezquindad si, teniéndole a Él así presente, os preocupaseis de cualquier otra cosa que exista en todo el mundo”
San Francisco de Asís, Regla
Todos los primeros jueves del mes hay una invitación de la Iglesia a que recemos por los sacerdotes. Recordar a Dios a nuestros sacerdotes, cada día, es una de esas obligaciones santas que deberíamos cuidar más. Las palabras de San Francisco son una motivación a que apreciemos en su real dimensión la sublime vocación sacerdotal. Y cuánto deseo que seamos nosotros, los sacerdotes, quienes primero amemos, reverenciemos y honremos este misterio del sacerdocio. Agradezco de corazón la oración perseverante de muchos que me encomiendan al Cielo y velan por la integridad de mi ministerio.
P . Claudio

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