jueves, 13 de abril de 2017

JUEVES 13 DE ABRIL DE 2017 - EVANGELIO DEL DÍA

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Jueves Santo
Misa Vespertina de la Cena del Señor

Éxodo 12, 1-8.11-14
Salmo 115, 12-13.15.16bc.17-18
1 Corintios 11, 23-26

Lo que dice
Juan 13, 1-15 - Empezó a lavar los pies a los discípulos

Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: “¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?”. Jesús le respondió: “No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás”. “No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!”. Jesús le respondió: “Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte”. “Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!”. Jesús le dijo: “El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos”. Él sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: “No todos ustedes están limpios”.
Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: “¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.

Lo que me dice

Jesús simplifica y amplifica a la vez la dimensión de la autoridad, el poder, el mandar, el organizar, el animar con la imagen concreta del servicio hecho acción en el lavatorio de los pies de los apóstoles. Es un ícono que nos ayuda a practicar seriamente el Evangelio. No hacen falta palabras para ejercer el servicio comunitario y fraterno. Solo es cuestión de atarse una toalla a la cintura, llenar un balde con agua y lavar uno por uno los pies de nuestras hermanas y hermanos. Es un mensaje claro y sin posibilidades de error que deberíamos recordar diariamente para aquellos que nos gobiernan y para aquellos que obedecemos. Recíprocamente.

En la vida de Juan Bosco esta imagen del servicio tiene forma de educación y evangelización de la juventud pobre y abandonada. Gestos y acciones (no muchas palabras) que están en nuestro origen y que hoy tenemos que actualizar y ofrecer a los jóvenes.

Lo que le digo
Jesús, servidor del ser humano
ayudame a practicar mi entrega personal a los demás
con una actitud callada, sin propaganda.
Así como lo hacía Don Bosco.


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