sábado, 4 de marzo de 2017

Sé asertivo, y di sí o no sin sentirte culpable

Sé asertivo, y di sí o no sin sentirte culpable

Identifica eres libre a la hora de expresar tus emociones y opiniones
shelbyaccobra  LUZ IVONNE REAM  2 MARZO, 2017   GUARDAR EN MI LISTA DE LECTURA
Sé asertivo, y di sí o no sin sentirte culpable

¿Cuántas veces te ha pasado que pronuncias un “sí” cuando lo que realmente quieres escupir o gritar un rotundo y contundente “¡no, no y no!”? Escuchas claramente a tu cabeza que te grita: “¡No… di no… que digas que no!” Y ¡zas! Lo que sale es un “sí” porque claro, le hiciste más caso al corazón, o bien a la costumbre de siempre decir “sí”. ¿O será  la culpa… o a la lástima? Lo único que está muy claro es que ese “sí” salió de forma automática de tu boca, sin siquiera pensarlo.

Nunca falta la amiga que te pide que la lleves a un lugar justo en el día en que más tareas traes encima, entre esposo, hijos, casa y negocio: Junta en el colegio de Tommy; comer lunch en el kínder de Patricio; tener comida preparada porque llega tu esposo a comer a las 12; además de limpieza de casa, arreglo personal, juntas en la oficina, etc.


De esos días en que te quieres volver loca -literal- de tantas cosas que traes y, encima, hay que llevar a la amiga a donde te pide. Y piensas, “¡Cómo le digo que no, pobrecita, me necesita! Si le digo que no, ella se sentirá desilusionada conmigo. Pensará que le fallé como amiga y no podré con la culpa ni los remordimientos. Quizá se enoje conmigo y no me vuelva a hablar. Aunque por el otro lado, yo habré cumplido con mis deberes. Si le digo que sí, ella estará muy contenta y agradecida conmigo, pero yo quedo mal con algunos de los compromisos que tengo que cumplir”. ¡Qué difícil, ¿verdad?! ¿Te ha pasado?

Este es sólo un ejemplo, quizá tonto, de la importancia de ser asertivos y aprender a decir sí o no sin culpas ni remordimientos, sino por amor y justicia. La asertividad o conducta asertiva, también es la expresión adecuada de cualquier emoción, es decir, la manifestación correcta de nuestros sentimientos y pensamientos sin sentir ansiedad y sin violar, ni tus derechos ni los de los demás. Es el tipo de comportamiento interpersonal en el cual una persona defiende sus derechos sin pisar a los demás.

En esta vida, todas las decisiones que tomes deben de proceder de la caridad, de la compasión, de la justicia y del afán de servicio, pero jamás de la lástima porque ésta no es amor.

Si vas a decir que sí a algo que humanamente no le ves ni pies ni cabeza, entonces dilo, pero sin remordimientos, sin sentirte ni tonto ni culpable y sin recriminarte después con frases como: “¡Fui un bruto, no debí hacerlo!” Aquí lo importante es que tú “sí”  no atente contra tus deberes, es decir, que no descuides tus primeras obligaciones por querer hacer un favor o quedar bien con los demás.

Habrá otras veces que te pidan un favor y que dirás que “no” porque te sientes cansado o porque simplemente no se te pega la gana hacerlo. ¡Se vale! Claro que de vez en cuando, para que luego no se te haga costumbre, ¿eh?

Recordando que el atentar contra la dignidad de nadie jamás será válido, todos tenemos derechos básicos como personas que somos y hay que protegerlos y hacerlos respetar. La asertividad es uno de ellos. Otros son:

derecho a decidir y a no dar razones o excusas para justificar nuestro comportamiento;
a decir si o no sin dar explicaciones;
a ser dueños de nuestro propio territorio y de todo lo que somos y hacemos;
a cambiar de parecer;
a cometer errores y ser responsables de ellos;
a decir “no lo sé” o “no lo entiendo”;
a actuar sin la aprobación de los demás;
a rehusar a peticiones sin sentirnos culpables y egoístas;
a ser felices y vivir en paz y
a actuar sin la aprobación de los demás, entre muchos otros.
Si quieres saber si eres una persona asertiva, identifica si estas características están en ti:

1. Te sientes libre para manifestarte. Por medio de tus palabras y acciones pareciera que dices: “Este soy yo; esto es lo que siento, pienso y quiero”. Sabes decir sí o no sin sentirte culpable y sin miedo al qué dirán.

2. Puedes comunicarte con todo tipo de personas -amigos, parientes y extraños- de manera abierta, adecuada, directa y sincera, es decir, sin rodeos ni máscaras. Tu frase es “Lo que ves es lo que hay”.

3. Tienes una orientación activa en tu vida, es decir, tienes sueños y vas tras lo que quieres. Eres lo contrario a una persona pasiva que -literal- ve la vida pasar, siempre en espera de que las cosas sucedan. Tú no esperas, tú haces que las cosas sucedan.

4. Tienes una manera muy respetable y caritativa al emitir juicios, en especial a tu persona. Tienes muy claro que eres una persona perfectible y limitada y así te amas y te aceptas, con tus áreas de oportunidad. Intentas con todas tus fuerzas ir tras tus sueños y lograr todo lo que te propones. Aún así, ganando o perdiendo, tienes muy claro tu valor y dignidad como persona. El respeto que sientes hacia ti es muy alto y las circunstancias de la vida no lo merman porque sabes que ellas no te definen.

5. Aceptas o rechazas de tu mundo emocional a las personas de manera delicada y amorosa, pero muy firme. Eliges quienes pueden ser -o no- tus amigos. Tienes muy claro que todas las personas pueden tener un lugar en tu corazón, pero no necesariamente en tu vida.

6. Muestras tus sentimientos de manera libre, sin complejos ni remordimientos, sin miedo al juicio de los demás. Eres equilibrado en tus emociones evitando los dos extremos: por un lado, la represión y por el otro la expresión destructiva y agresiva.

Si reúnes estas características, bien por ti porque eres una persona asertiva, y segura estoy que siendo así, tu vida la vives más ligera y en armonía.

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