sábado, 25 de marzo de 2017

PAPA FRANCISCO: UNA EUROPA PARA “EL CREYENTE Y EL NO CREYENTE”

Posted: 24 Mar 2017 04:08 PM PDT
El primer Papa no europeo en 12 siglos habla a los líderes europeos de la memoria perdida y de la esperanza para transformar los tiempos de crisis en oportunidades
El Papa Francisco pidió a los líderes europeos “formar parte de una obra más grande que sus propias personas y por la amplitud del ideal” que animaba a los padres fundadores de la Unión Europea.

La historia es irónica, ahora el primer pontífice latinoamericano pone a reflexionar a los cabecillas europeos con un discurso superlativo sobre “el espíritu de servicio, unido a la pasión política, y a la conciencia de que en el origen de la civilización europea se encuentra el cristianismo”.

“En nuestro mundo multicultural, tales valores seguirán teniendo plena ciudadanía si saben mantener su nexo vital con la raíz que los engendró. En la fecundidad de tal nexo está la posibilidad de edificar sociedades auténticamente laicas, sin contraposiciones ideológicas, en las que encuentran igualmente su lugar el oriundo, el autóctono, el creyente y el no creyente”, dijo el papa Francisco.

El Pontífice se volvió a encontrar con los 27 Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea acompañados por sus delegaciones en la Sala Regia del Palacio Apostólico del Vaticano.

La ocasión ha sido la víspera del 60º aniversario de la firma de los Tratados constitutivos de la Comunidad Económica Europea y la Comunidad Europea de la Energía Atómica en Roma.

En su discurso hizo referencia al proyecto europeo de los padres fundadores de la UE bajo una “concepción de la vida a medida del hombre, fraterna y justa”. El sueño compartido por Spinelli, Monnet, Shuman, Bech, Adenauer y Spaak. “Después de los años oscuros y sangrientos de la Segunda Guerra Mundial”, recordó.

Asimismo, citó, entre otros, el discurso de Alcide de Gasperi, Siervo de Dios para la Iglesia, sobre la fe puesta por los líderes europeos en un “futuro mejor” para “olvidar viejos enfrentamientos” y “actuar en la más importante transformación”. Palabras símbolo del espíritu de la firma de los Tratados de Roma (25 marzo 1957).

“Los líderes de la época tuvieron fe en las posibilidades de un futuro mejor, no pecaron de falta de audacia y no actuaron demasiado tarde”, afirmó el Papa.

“Volver a Roma sesenta años más tarde” con el “deseo de redescubrir la memoria viva” de la UE para comprender la “importancia en el presente”.

Europa cristiana y justa 

El Papa también recordó las palabras de Juan Pablo II sobre el “alma de Europa” que “permanece unida porque” tiene “idénticos valores cristianos y humanos”, y un “profundo sentimiento de justicia y libertad, de laboriosidad, de espíritu de iniciativa”.
Igualmente se refirió al espíritu europeo “de amor a la familia, de respeto a la vida, de tolerancia y de deseo de cooperación y de paz, que son notas que la caracterizan”.

¿Crisis u oportunidades?

El Obispo de Roma rememoró a los Padres fundadores de Europa “que habían sobrevivido a un conflicto devastador”, estaban “animados por la esperanza de un futuro mejor” no querían “nuevos conflictos”.

Asimismo, aseguró que “nuestra época está más dominada por el concepto de crisis. Está la crisis económica, que ha marcado el último decenio, la crisis de la familia y de los modelos sociales consolidados, está la difundida «crisis de las instituciones» y la crisis de los emigrantes: tantas crisis”.

Francisco llamó de nuevo a la esperanza evangélica para salir de ese estado de crisis permanente que “esconden el miedo y la profunda desorientación del hombre contemporáneo” y que “exigen una nueva hermenéutica para el futuro”.

“A pesar de todo, el término «crisis» no tiene por sí mismo una connotación negativa….La palabra crisis tiene su origen en el verbo griego crino (κρίνω), que significa investigar, valorar, juzgar. Por esto, nuestro tiempo es un tiempo de discernimiento, que nos invita a valorar lo esencial y a construir sobre ello; es, por lo tanto, un tiempo de desafíos y de oportunidades”, destacó arrancando los aplausos de los presentes.

Esperanza

Francisco sostuvo que precisamente las respuestas para “construir” la Unión Europea “la encontramos precisamente en los pilares”: la centralidad del hombre, una solidaridad eficaz, la apertura al mundo, la búsqueda de la paz y el desarrollo, la apertura al futuro.

“A quien gobierna le corresponde discernir los caminos de la esperanza, identificar los procesos concretos para hacer que los pasos realizados hasta ahora no se dispersen, sino que aseguren un camino largo y fecundo”.

Muros

El Papa criticó que Europa haya perdido la memoria del drama de los muros y de las divisiones que ha tenido que eliminar.

“¡Cuánto se ha luchado para derribar ese muro! Sin embargo, hoy se ha perdido la memoria de ese esfuerzo. Se ha perdido también la conciencia del drama de las familias separadas, de la pobreza y la miseria que provocó aquella división”, aseguró.

Francisco pidió no caer de nuevo en los “signos de una enemistad forzada”, pues “ahora se discute sobre cómo dejar fuera los «peligros» de nuestro tiempo: comenzando por la larga columna de mujeres, hombres y niños que huyen de la guerra y la pobreza, que sólo piden tener la posibilidad de un futuro para ellos y sus seres queridos”.

La paz más larga de los últimos siglos…

“En el vacío de memoria que caracteriza a nuestros días, a menudo se olvida también otra gran conquista fruto de la solidaridad sancionada el 25 de marzo de 1957: el tiempo de paz más largo de los últimos siglos. «Pueblos que a lo largo de los años se han encontrado con frecuencia en frentes opuestos, combatiendo unos contra otros, (…) ahora, sin embargo, están unidos por la riqueza de sus peculiaridades nacionales”, destacó.

Europa necesita soluciones comunes

Antonio Tajani, Presidente del Parlamento Europeo remarcó la centralidad de la personas y el respeto de su dignidad.

Paolo Gentiloni, Presidente del Consejo de Ministros de la República Italiana afirmó que Europa necesita soluciones comunes a favor de los pobres ante la globalización y los nacionalismos exacerbados para volver a los valores de unidad del principio.

También estuvo presente Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo y Jean-Claude Junker, presidente de la Comisión de Europa.

Francisco ya se había encontrado a los líderes del Viejo Continente en otras ocasiones para invitarlos a redescubrir los valores perdidos con el tiempo. La primera vez en su visita al Parlamento Europeo y el Consejo de Europa (25.11.2014).

Y en el Vaticano, cuando aceptó el único galardón de su pontificado aprovechando la ocasión para dirigirles un duro llamado a la solidaridad: “Sueño una Europa de la cual no se pueda decir que su compromiso por los derechos humanos ha sido su última utopía” (06.05.2016).

 Ary Waldir Ramos Díaz

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