jueves, 30 de marzo de 2017

Nuestra esperanza, a ejemplo de la de Abrahán, se funda en la Palabra de Dios, dijo el Papa

Ciudad del Vaticano (Miércoles, 29-03-2017-Gaudium Press) En la audiencia general del hoy, el Papa nos invita a ver a Abrahán no solo como padre de la fe, sino también como padre de la esperanza, "Y esto porque en su historia podemos ya aprehender un anuncio de la Resurrección, de la vida nueva que vence el mal y la misma muerte".
1.png
Comentando el Capítulo 4 de la Carta a los Romanos, el Pontífice recuerda que el texto afirma que Abrahán creyó en Dios "que da vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que no existen" (Rom 4,17); texto que luego precisa: "Su fe no flaqueó, al considerar que su cuerpo estaba como muerto [por su avanzada edad] y que también lo estaba el seno de Sara" (Rom 4,19). Asimismo, Dios "resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesús" (Rom 4,24), "para que también nosotros podamos pasar en Él de la muerte a la vida. Y de verdad entonces Abraham puede bien llamarse ‘padre de muchos pueblos', en cuanto resplandece como anuncio de una humanidad nueva - nosotros - rescatada por Cristo del pecado y de la muerte e introducida una vez para siempre en el abrazo del amor de Dios", comentó el Pontífice.

El Papa recuerda que "nuestra esperanza no se apoya en razonamientos, previsiones o cálculos humanos; y se manifiesta ahí donde no hay más esperanza, donde no hay nada más en que esperar, justamente como sucedió con Abraham, ante su muerte inminente y la esterilidad de su mujer Sara. Era el final para ellos, no podían tener hijos y ahí, en esa situación, Abraham cree y tuvo esperanza contra toda esperanza". Dios está por encima de cualquier cálculo humano, y es en Él que radicamos nuestra esperanza.
Nuestra esperanza "no se funda en nuestra palabra, sino en la Palabra de Dios. Así Abrahán, "quien, a pesar de la evidencia de una realidad que parece destinada a la muerte, confía en Dios, ‘plenamente convencido de que Dios tiene poder para cumplir lo que promete' (Rom 4,21)".
El Papa concluyó su meditación, pidiendo al Señor que nos instaure "no tanto en nuestras seguridades, en nuestras capacidades, sino en la esperanza que surge de la promesa de Dios, como verdaderos hijos de Abraham".
Con información de Radio Vaticano


Contenido publicado en es.gaudiumpress.org, en el enlace http://es.gaudiumpress.org/content/86302#ixzz4cnLZTWpd
Se autoriza su publicación desde que cite la fuente. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario