jueves, 2 de marzo de 2017

ENCICLOPEDIA CUARESMAL



Enciclopedia Cuaresmal


¿Porqué se hace la imposición de la ceniza el primer miércoles de cuaresma?. Qué significa la ceniza?

El miércoles de ceniza es el día que empieza la cuaresma, un tiempo de penitencia para todos los cristianos que se preparan de esta manera para la gran celebración de la Pascua, dispuestos a arrepentirse de sus propios pecados y a renovar los compromisos del bautizo. En muchos pasajes del Antiguo Testamento se describe el tiempo de penitencia como el tiempo de plegaria más intenso y de ayuno. Para hacer visible el arrepentimiento de corazón, los libros sagrados describen los ayunos como el tiempo en que los penitentes sólo llevaban como vestido un saco y se tumbaban en la ceniza. Por este motivo, la Iglesia, imitando aquellas viejas costumbres, empieza el periodo del ayuno cuaresmal con la imposición de la ceniza. La ceniza es signo de la pequeñez, del polvo de la tierra de donde Dios creó al hombre, y del mismo polvo de donde volverá después de la muerte.


¿Porqué la cuaresma dura 40 días?

Porque son los mismos días que Jesús pasó en el desierto, después de su bautizo en el Jordán y antes de iniciar su predicación. Precisamente el primer domingo de Cuaresma, cuando faltan 40 días exactos para la pascua, leemos el pasaje del Evangelio de las tentaciones de Jesús donde se nos dice que Cristo pasó 40 días y 40 noches en el desierto, rezando y ayunando. Continuando con este ejemplo, cuando en el siglo IV se organiza la preparación para la celebración pascual, se imita este periodo de tiempo para preparar a los catecúmenos, que eran bautizados por Pascua, y a los penitentes que también eran reconciliados por Pascua. Así, los 40 días de preparación -la Cuaresma- cogen un cariz de revisión de vida cristiana tanto bautismal como penitencial y nos hacen renovar cada año el espíritu de la vida cristiana más profundo. Los textos bíblicos nos hablan también de la cifra “40”: el pueblo de Israel pasó 40 años por el desierto antes de entrar en la Tierra Prometida; Elías andó 40 días y 40 noches para llegar al desierto de Horeb para escuchar la Palabra de Dios… Pero no olvidemos que los 40 días de la Cuaresma son una preparación de los 50 días de la celebración pascual que empieza el día de Pascua de Resurrección y finaliza por Pentecostés.


¿Porqué se realiza la bendición de palmas el Domingo de Ramos?

El Domingo de Ramos, último domingo de Cuaresma, empieza la Semana Santa, y recordamos como dice el Evangelio: “El sexto día antes de Pascua cuando el Señor entró en Jerusalén, los niños le salían al encuentro, llevaban palmas y aclamaban con cánticos: Hossana el Hijo de David. Bendito el que viene en nombre del Señor”. Es por este motivo que, para recordar este pasaje, imitamos a los chavales hebreos y con las palmas en la mano aclamamos al Cristo, presente entres nosotros. Desde hace mucho tiempo, estos ramos y palmas son bendecidos previamente y guardados en las casas como recuerdo de la victoria pascual de nuestro Señor Jesucristo. Los niños han sido y son los grandes protagonistas de este dia. Ya lo fueron en Jerusalén. Pero conviene que esta jornada no se quede sólo en una fiesta, con la palma en las manos y el “tortell”, la “mona” (los típicos pasteles que hay en Catalunya) y el vestido nuevo. Hace falta que les enseñemos a amar a Cristo que nos ha querido tanto que ha querido dar su vida para todos nosotros.


¿Que es y de dónde proviene el Vía Crucis?

El Vía Crucis (Camino de la Cruz) nace de la imitación de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo. La realizaban los peregrinos de Tierra Santa en la Via Dolorosa de Jerusalén, resiguiendo el Camino de la Cruz de Jesús. Su origen nace de la indentificación con el Cristo sufriente que sube al calvario y muere en la cruz por todos nosotros pecadores y para nuestra salvación. Si él lo hizo por nosotros, es normal, siguiendo la piedad del pueblo cristiano, que ahora nosotros lo hagamos también, aunque sea de forma simbólica unidos a Él. Parece ser que la práctica tradicional del Vía Crucis, tal y como lo tenemos actualmente, se concreta cuando los croatas recuperaron la posesión de Tierra Santa en plena Edad Media. Los franciscanos -custodios de Tierra Santa- dan forma a esta práctica de piedad y la promueven allí donde están sus conventos. Consta de 14 estaciones, que son señaladas por una cruz en cada una de ellas, o bien por un dibujo representativo donde se realizan plegarias penitenciales. La estación número 12 que corresponde a la muerte de Jesús, se suele representar con tres cruces, como en el calvario. Una disposición reciente de la Santa Sede, admite una 15 estación dedicada a la resurrección, para significar la victoria pascual del Cristo muerto y resucitado.


¿Porqué Jesús murió en una cruz?

Jesús fue condenado a muerte por las autoridades de su tiempo. La acusación de blasfemia que esgrimían los fariseos, no era válida para el tribunal romano que era quien tenia competencia en aquél momento en Palestina. Por eso, al ser presentado ante Pilato, la acusación fue que se había hecho Rey de los Judíos, y esto iba en contra del César, el emperador. Si los judíos hubieran aplicado su pena capital hubieran apedreado a Jesús. La muerte por lapidación era la forma de aplicación de la pena capital entre los judíos. En cambio para el tribunal romano existía la de crucificación (ciudadanos no romanos) y la de decapitación (ciudadanos romanos). Arriba, en la cruz, se leía la causa de su sentencia: Jesús de Nazaret, el Rey de los Judíos; que en su forma latina (estaba escrito en hebreo, griego y latín) era: Iesus Natzarenus, Rex Iudcorum. Abreviadamente ha dado lugar a la famosa I.N.R.I, que encontramos encima de cada cruz cristiana.


¿Como sabemos que Jesús murió un viernes?

De la misma manera que hay fechas desconocidas o inseguras en las fiestas cristianas (navidad, por ejemplo), ésta es una de las más seguras. Mejor dicho: es exacta. Jesús murió el día antes -viernes- de aquel gran sábado (14 de Nisán) que se celebraba la Pascua de los judíos del año 30 (el 7 de abril de aquél año). En esto concuerdan todos los textos del Nuevo Testamento y los otros testimonios no bíblicos. “Era el día de la preparación de la Pascua, y rayaba ya el sábado. Las mujeres que habían acompañado a Jesús desde Galilea lo siguieron de cerca y vieron el sepulcro y cómo fue colocado su cuerpo. Regresaron y prepararon aromas y ungüentos. El sábado descansaron, como estaba prescrito”(Evangelio de Lucas 23, 54-56). Es más, todos los evangelios nos narran cómo Jesús resucitó al tercer día de la muerte. Concuerdan también las fechas de la estancia de Poncio Pilatos en Judea, de donde fue gobernador desde el año 26 hasta el 36.

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